Cluster marketic

Integrar un conglomerado de empresas

Compartimos este artículo del Cronista Comercial en el que hemos participado
http://www.cronista.com/pyme/Integrar-un-conglomerado-de-empresas-20150409-0018.html

 

Los especialistas afirman que integrar un cluster es un must para las pymes. “A mis clientes les recomiendo que participen porque hay proyectos colaborativos que contemplan a todas las especialidades”, afirma Carolina Bandoli, docente de UADE y directora de Marketic. Pero, ¿qué hay que tener en cuenta para sumarse a un cluster?
1 Conocer el mercado
En la Argentina aún no existe demasiada variedad de clusters en una misma actividad y región que permitan a una empresa comparar y seleccionar a cuál incorporarse. En general, por cada actividad solo hay una opción territorial y, a lo sumo, un cluster o polo mayor que aglutina a las firmas de ese sector a nivel nacional.

2 Definir el porqué
Se debe definir el motivo por el que le conviene a la empresa incorporarse a un cluster para determinar la estrategia a adoptar. Aunque muchos eligen por localización, un criterio fuerte es para sumarse a una cadena de valor que involucra a otros actores de su misma actividad. “La integración del cluster viene de la mano de los participantes con quienes ya comercializás o producís, como proveedores y clientes. Si sos chico, es conveniente”, explica Julio Marchione, profesor de UADE Business School. Las pymes suelen entrar de la mano de empresas más grandes que forman parte de esa cadena.

3 Aprender de los grandes
“A veces, la puerta de entrada puede ser a partir de un cliente más grande que está desarrollando su red de proveedores. La firma puede aprovechar esa oportunidad para generar lazos. A su vez, se puede generar una unión que permita participar con mayor representatividad ante un competidor o empresa grande para llegar a objetivos que individualmente resultan imposibles por una cuestión presupuestaria, como viajes de promoción o alcanzar certificaciones de calidad específicas. “A una pyme, integrar un cluster le permite acceder a un know-how que no podría acceder sola. El cluster de conocimiento es lo que más le conviene. El acceso a esa información viene de la mano de la integración a un cluster. Es la puerta a la que tienen que prestarle atención”, apunta Marchione. “Lo difícil es lograr que las empresas compartan sus proyectos, que abran sus mentes para que no crean que se los van a robar. Es un trabajo fundamental que hay que hacer”, agrega Bandoli.

4 Evaluarse como proveedor
Existe una suerte de cluster ad hoc, creado bajo el paraguas de una gran firma, cuando no hay una organización que las agrupe en su actividad. Las firmas lácteas son jugadores importantes, en muchos casos, multinacionales. En la cadena de aprovisionamiento de insumos y servicios, la red está conformada por proveedores pymes. Así, en términos relativos, las lácteas son más grandes que los proveedores de leche o de grasa. En este desequilibrio de escala, es importante el desarrollo y cuidado de los proveedores: se forma una especie de cluster implícito que pretende tener un acuerdo primario de precios y negocia un precio que debiera sostener en el tiempo al proveedor -aunque pueden presentarse conflictos sobre este punto-. Son clusters de interés para la pyme para mantenerse como proveedor de ese jugador grande.

5 Considerar el fee
No hay un solo modo de llegar a un cluster: puede ser por invitación de otro socio, convocatoria desde la comisión directiva o decisión voluntaria. Además de la aprobación por parte del cluster para permitir su ingreso, la mayoría requiere el pago de un arancel (mensual o anual) y que se certifique que la actividad principal de la firma corresponde con la materia. “Lo mejor de los clusters es su metodología flexible”, concluye Mario Barra, vicepresidente del Córdoba Technology Clúster y docente de la Universidad Siglo 21.
Nicole Baler